Reseña de Ángeles Prieto Quizá la novedad literaria más interesante del año pasado fue la aparición en Octubre, el mes ruso por excelencia, de la editorial Nevsky, nacida con la vocación de acercar, con excelentes traducciones, la rica y desconocida literatura rusa al saturado mercado español de libros vanos y comerciales. De hecho, los dos grandes clásicos incluidos al inicio de esta colección, Alexander Pushkin y Fiodor Dostoievski, vienen representando desde hace mucho tiempo en los libros de historia de la literatura dos facetas distintas, pero complementarias, del alma rusa en su lucha entre la tradición y el progreso; pero la selección de relatos efectuada por James y Marian Womack, responsables de la editorial, vienen a romper no pocos tópicos que, por ignorancia de sus obras completas, por desconocimiento de sus relatos breves, tenemos sobre ambos autores. Pues desde siempre nos han venido transmitiendo a estos Pushkin y Dostoievski como dos iconos ocultos tras las máscaras griegas de la comedia y la tragedia, respectivamente, imágenes obtenidas tan sólo de las lecturas que hemos venido realizando, y no de manera exhaustiva, alrededor de sus grandes obras novelescas. Sin embargo, y en la arriesgada apuesta que la editorial Nevsky Prospects ha realizado en pro del cuento o relato corto, nos encontraremos a un Pushkin que, sin renunciar en absoluto a la diversión de sus lectores, utiliza a un personaje cervantino, I.P. Belkin, para trazarnos cuadros magistrales de la vida cotidiana rusa a inicios del siglo diecinueve, que a su vez le sirvieron para lanzar evidentes dardos de crítica social tras unas observaciones superficialmente humorísticas (inicio de La parada de postas, diferencias sociales que impiden el matrimonio por amor en La tormenta de nieve o incluso hacernos ver lo absurdo de los duelos en El disparo, asunto que terminaría sufriendo en carne propia y le condujo a la muerte). Por el contrario, el desesperanzado y trágico Dostoievski de los manuales literarios nos resulta, en esta pequeña maravilla editada por Nevsky, un autor magistralmente satírico, escritor que conducirá al burgués funcionario hasta el mismísimo estómago de un cocodrilo hueco, adelantándose varias décadas al absurdo que encontraríamos más tarde en la metamorfosis kafkiana. Pero además, en “Bobok” nos sorprenderemos escuchando una conversación entre finados sobre las mismas tonterías que los vivos o en la magistral “La mujer de otro hombre y su marido debajo de la cama”, podemos obtener una divertidísima reflexión de cuánta confusión, entre la verdad y la mentira, puede encontrarse en el manido e interminable filón de las infidelidades matrimoniales. En definitiva, dos libros clásicos de imprescindible lectura, muy necesarios no sólo para abarcar toda la complejidad de estos dos escritores cultos y cosmopolitas, también para esta interesante apuesta que aboga por un mayor conocimiento del complicado relato breve, dos veces bueno, último refugio literario de la buena prosa que en estos tiempos necesita más lectores que escritores. Por ello, muchas gracias a Nevsky. FICHAS: Alexander Pushkin HISTORIAS DE BELKIN Traducción del ruso de James y Marian Womack Prólogo de Philip Ross Bullock, Universidad de Oxford Rústica Solapa Fiodor Dostoievski LA MUJER DE OTRO HOMBRE Y SU MARIDO DEBAJO DE LA CAMA. OBRAS CÓMICAS. Traducción del ruso de James y Marian Womack Prólogo de Elvira Navarro. Rústica Solapa LOS AUTORES: Alexander Pushkin (1799-1837), hijo de una familia perteneciente a la nobleza, por parte de madre descendía de Haníbal, un abisinio que Pedro I había comprado en un harén turco. Pushkin demostró los primeros signos de un prodigioso talento literario durante su época como estudiante del Liceo Imperial cercano a San Petersburgo. Su primer poema narrativo, Ruslan y Liudmila, apareció en 1817. Pushkin obtuvo una fama temprana como poeta, en especial por su novela en verso Yevgeni Onegin (1823-31), a pesar de una vida caracterizada por el escándalo en la que no faltaron duelos, amoríos, juegos de azar e incluso un matrimonio poco recomendable. Hacia el final de su vida Puskin se dedicó cada vez con más frecuencia a la prosa, y produjo relatos, narrativas de viaje, ensayos históricos y una novela corta. Las Historias de Belkin (1830) se enmarcan en esta prolífica, pero desconocida, faceta como prosista. Fiodor Mijailovich Dostoievsky (1821-1881), nació en Moscú y estudió en el Colegio de Ingenieros de su ciudad antes de iniciar una precaria carrera como escritor profesional y editor, que se vio interrumpida cuando fue acusado de pertenecer al grupo socialista de M. V. Butashévich-Petrashevski. El veintidós de abril de 1849, Dostoievski fue arrestado y encarcelado durante ocho meses. Eventualmente sería sometido a una falsa ejecución y a una larga condena en Siberia. Estos hechos marcarían su vida y su literatura, fraguando el estilo y las ansiedades inherentes a su obra. Su vida personal se caracterizó por continuas estrecheces económicas, debido en parte a su situación familiar y en parte a los problemas del escritor con el juego. Un segundo matrimonio con Anna Grigórievna Snítkina aportaría cierta estabilidad personal y financiera. Sus cuatro grandes novelas –Crimen y castigo (1866); El idiota (1868); Los demonios (1872); y Los hermanos Karamazov (1880)- datan de esta época. Más desconocido es el hecho de que su obra se encuentre enriquecida por una abundante cantidad y avariedad de géneros prosísticos, desde el episodio periodístico hasta la novela corta cómica.
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