«Ésta no se me escapa: no se me escapa, aunque se opongan a mi triunfo todas las potencias infernales», dije yo siguiéndola a algunos pasos de distancia, sin apartar de ella los ojos...
Al rato me vuelvo hacia mi compañero y lo veo desnudarse y dejar la ropa al borde del camino. De miedo se me abrieron las carnes; me quedé como muerto: Lo vi orinar alrededor de su ropa y convertirse en lobo...
Ella es joven, lleva enferma mucho tiempo. Se hace la ilusión de que aún puede abandonarse al placer de los sentidos. La ilusión es enemiga de la experiencia.
Lloraba mirándome a los ojos. Alzó una mano y se secó las lágrimas con el dorso. No estaba maquillada, así que no arrastró pintura alguna por sus mejillas.
No sé por qué coño le hicieron la autopsia. Se saltó un estop y venía un coche por la izquierda. Isabel iba hablando con su amiga, mirando hacia atrás.
A don Anselmo hacía ya décadas que su mujer le parecía una cosita con muslos de pollo y pelo escarolado muy de peluquería y, como le ocurría con la escarola, notaba siempre en ella algo ligeramente amargo.
Mamá murió cuatro días antes de iniciarse la guerra en un escarceo entre la Guardia de Asalto y gentes de la FAI, en la calle del Turco. Dijeron que mamá pasaba por allí...
El duque del Pergamino, marqués de Numancia, conde de Peñasarriba, consejero de ferrocarriles de vía ancha y de vía estrecha, ex ministro de Estado y de Ultramar... está que bufa...
Nasrudín subió a un árbol para aserrar una rama. Alguien que pasaba, al ver cómo lo estaba haciendo, le avisó: -¡Cuidado! Está mal sentado en la punta de la rama... Se irá abajo con ella cuando la corte.
Me vienen a la mente una noche oscura y sentimientos encontrados (tal vez, los primeros), provocados por unos irreprimibles deseos de esconderme y, a la par, permanecer a la expectativa.
Me llamo Bernardo Aguirre y al igual que mi padre, soy albañil. A mi pesar, porque me gustó siempre estudiar y hubiese preferido escribir en casa como hacen los señoritos...
La mujer del sueño sale siempre de la misma casa y corre por una colina tenaz sin alcanzar su cumbre, el vestido de gasa vaporosa ondeando al viento de la noche...
La italiana prefería las ventanas. Algunos turistas daban la espalda a la luz, y fijaban la vista en las velas encendidas, la madera que recubría el interior del restaurante...
Ése soy yo. No estoy en la foto porque ahora mismo me encuentro ausente porque estoy malito; acostado en mi cunita principesca, que más parece la habitación acolchada de un loco.
“Slaughter House está especializado en caballos, llegan vivos, apretujados en grandes camiones de color marrón y salen luego despedazados, metidos en bolsas de plástico…”.
Por eso, querida María Dolores, te has ganado mis indulgencias… por un tiempo, claro, que mi comprensión seguirá estando ligada a la independencia con la que cada político se desenvuelve y al ahínco con el que trabaja en beneficio del ciudadano...
Lo que no tiene sentido es enviar a una guerra a la Guardia Civil. Para eso está el Ejército. Después, una vez ganada la guerra, quizá, y en este caso solo quizá, podría ir la Guardia Civil.
«Ésta no se me escapa: no se me escapa, aunque se opongan a mi triunfo todas las potencias infernales», dije yo siguiéndola a algunos pasos de distancia, sin apartar de ella los ojos...
¿Por qué será que apenas se habla de esas monjas y sacerdotes? ¿Por qué será que quienes durante muchos años han desarrollado su trabajo al lado de los auténticos pobres no existen para los medios de comunicación?
Debemos situar ese periodo rutilante justo en la ciudad de la luz y cronológicamente, en el brillante intervalo que se inició con la emblemática Exposición Universal de París en 1900...
La letra “t” es considerada como la letra de la voluntad realizadora, el impulso necesario para conseguir los logros personales, que se manifiesta en el área del trabajo.
Una cálida corona de destellos anunciaba un nuevo día en las montañas del frío norte, en el planeta Herakliontes. Löthar comenzó a acariciar con suavidad el gatillo de su arma...